martes, 25 de febrero de 2014

48.De-pendemos

El chirriar de la puerta me alertó, inerte, contuve la respiración, ya te habías marchado.
Fue, entonces, cuando el frío se adueñó de aquellas cuatro paredes, de mí.
Intenté abrigarme con tus retales, entre las sabanas, por mi cuerpo pero ya no quedaban caricias. Se fue apagando la habitación, se encogía mi corazón.
Consumiéndome, consumiéndote.

LBS
26.02.13


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